¿Quién cuida la salud del cuidador?
-
Por:
- Carlos Lara,
- Redacción Desde la Fuente,
¿Quién cuida la salud del cuidador?
Autora Emilia Santos Frias
El secreto para tener buena salud es que el cuerpo se agite y que la mente repose, afirmaba el millonario comerciante Vincent Voiture. Esto significa que, si bien es muy bueno en nuestra cotidianidad, hacer actividad física, laboral…, también es sumamente necesario descansar para alcanzar y gozar de bienestar bio psico y social.
Al tomar esta deducción y analizar la situación que viven diariamente las personas que padecen enfermedades catastrófica, y por tanto, familiares se encargan de su cuido; generalmente, las hijas, esposas, nietas y las madres, pues, en una sociedad como la nuestra, la imposición de roles en el ámbito familiar y laboral, continua subyugando a la mujer, nos preguntamos ¿quién vela por la salud física y mental de la persona que cuida con esmero, sacrificios, sudor y lagrima a su pariente postrado o no, a consecuencia de una enfermedad de alto costo y complejidad?
El trabajo puede ser estresante y abrumador. Como bien indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades catastróficas han aumentado de manera continua y representan un gran desafío en el mundo. Estas son de progresión lenta y en algunos casos no existe curación, por eso, deterioran la salud, tal es el caso del cáncer, la diabetes, los accidentes cerebrovasculares, las cardiopatías y la insuficiencia renal crónica.
integrantes de la familia.
También, cuando duerme poco, pierde o gana mucho peso; se mantiene cansada, pierde interés en actividades que solía disfrutar; se irrita o enoja fácilmente; siente preocupación o tristeza con frecuencia; mantiene constantes dolores de cabeza o corporales y desarrolla comportamientos poco saludables como fumar o beber demasiado alcohol. La ayuda profesional siempre es lo recomendado, al sentirse abrumado, soledad, ansiedad, culpa, miedo, rabia…
La persona que cuida, al realizar este solidario trabajo, que llena el alma, cuando se hace de forma altruista, sin imposición, ni abusos de familiares, siente gratificación; estrecha sus alianzas los seres queridos, y generalmente, sin capacitación alguna, de la enfermedad que padece su pariente, hace grandes esfuerzos para desde el cuidado compensar al enfermo en sus tareas de salud diarias, actividades y decisiones familiares.
Por eso es necesario, que todos los miembros de la familia se articulen, se organicen y compartan el cuidado de quien sufre, tomando descansos entre sí, para no desgastarnos. Alimentándose correctamente, al tiempo que buscan alternativas que garanticen preservar la salud física y mental de todos sus integrantes, entre estas, el apoyo emocional. Como afirmaba el filósofo moralista, Henri Frédéric Amiel: ”Tu cuerpo es templo de la naturaleza y del espíritu divino. Consérvalo sano, respétalo, estúdialo y concédele sus derechos”. ¡Cuidemos al que cuida!.

Periodista, especialista en comunicación estratégica, relaciones públicas (RR.PP) para la educación y redes sociales.

