¡Otra vez la Policía!
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Por:
- Carlos Lara,
- Redacción Desde la Fuente,
¡Otra vez la Policía!
Autor: Carlos Lara
Periodista
La historia se repite nuevamente, tal cual, como habíamos pronosticado meses atrás, con el fatídico asesinato de la pareja de pastores Evangélicos; (Elisa Muñoz Marte y Joel Eusebio Díaz Ferrer) por parte de una patrulla de la policía en Villa Altagracia.
Ahora vemos con dolor e impotencia y mucho enojo la muerte de una joven profesional de la mano de otro policía, mal formado por una institución que se resiste a entender que no es posible brindar un buen servicio a la sociedad en estos tiempos con un cuerpo sin formación, principalmente humana.
Otra vez se repiten los hechos odiosos, triste; la pérdida de un ser humano ejemplar para nuestra sociedad, como es el caso de la arquitecta Leslie Rosado, de 35 años de edad, muerta de un disparo a la cabeza por el Cabo de la Policía de nombre Janli Disla Batista.
«Los hechos según la Policía»
El cabo de la policía en sus declaraciones alegó que la hoy occisa «Leslie Massiel Rosado a bordo de una jeepeta, marca Mercedes Benz, lo impactó por detrás y abandonó, dejándolos tendidos en el pavimento junto a su familia.
Acto seguido el cabo de la policía procedió a perseguirla, trancado el paso del vehículo de la arquitecta más adelante del suceso, según las declaraciones de cabo, este empezó hacerle parada tocándole en varias ocasiones el cristal del lado del conductor con su arma de reglamento sin percatarse de que esta estaba manipulada». «Insólito».
Ahora ante lo declarado por el victimario, es importante reflexionar varias cuestiones: ¿Dónde estaba el entrenamiento de este agente que no se percató de que su arma de reglamento estaba manipulada? ¿Por qué el agente manipuló su arma ante esta situación?, ¿Era necesario que un policía manipular un arma de fuego a una mujer acompañada de su familia?, ¿Era ese el procedimiento adecuado del policía?
¿Quién le acompañó a dar seguimiento?, ¿Por qué si se realizó un disparo, la policía encontró dos casquillos en la escena?, ¿Por qué si la fallecida fue quien impactó al agente y su familia por detrás, la jeepeta tiene el golpe en el lado trasero izquierdo?, ¿Por qué si la familia del agente al ser impactada cayó al pavimento, al ser examinado los niños, según el médico de servicio del centro de salud, estos no presentaban ningún tipo de traumas, o laceraciones?, ¿En cual motocicleta se realizó el seguimiento, donde ocurrió el posterior alcance y asesinato de la fallecida?
Son algunas de las interrogantes que sustenta nuestra posición, «La policía nacional debe ser desintegrada por completo y darle paso a una nueva institución. Una policía que comprenda que existen derechos fundamentales expuestos en nuestra propia Constitución que deben ser respetados y que ellos ni nadie están por encima de eso.
Esa nueva policía necesita comprender que la pena de muerte está prohibida en el Art. 37 de la Carta Magna que dice:” El derecho a la vida es inviolable desde la concepción hasta la muerte. No podrá establecerse, pronunciarse, ni aplicarse en ningún caso la pena de muerte”.
Vuelve a resurgir a nivel nacional el famoso Hashtag: “Policía, No Me Mate”. Es el clamor de una ciudadanía cansada, hastiada, aburrida de contar por décadas de una policía abusadora, pero sobre todo de un cuerpo que debería estar para proteger no para agredir a su pueblo.
Este país necesita policías profesionales, con condiciones humanas extraordinarias, conocedores de la conducta humana, hombres y mujeres con amor por los cuidados, capaces de aplicar los protocolos policiales bien definidos en el Código Procesal Penal y en la Ley de la propia policía, No. 590-16.
Que triste escuchar nuevamente esta frase: “Policía, No Me Mate”, debe sonar fuerte en todos los rincones del mundo, principalmente en instituciones internacionales como la Corte Interamericana de los Derechos Humanos y el Sistema Internacional de Derechos.
Ellos y todo el gobierno deben escuchar el clamor de un pueblo que lleva años bajo el abuso y atropello de una institución que debió ser creada para cuidar a su gente, no para matarlos. Por favor #PoliciaNoMeMate.

Periodista, especialista en comunicación estratégica, relaciones públicas (RR.PP) para la educación y redes sociales.

