mar. May 26th, 2020

CARTA PÚBLICA AL MINISTRO DE EDUCACIÓN


Señor Ministro, Antonio Peña Mirabal:

Como maestra con más de 30 años de experiencia, al servicio de la Educación Pública y Privada de nuestro país, sugiero que el ministerio que usted dirige, dé el presente año escolar por aprobado, como han hecho en Italia y otros países del mundo.
La salud, seguridad y bienestar de nuestros estudiantes y profesores son mucho más importantes que completar el 20% que nos falta de los programas vigentes, pues desde que comenzamos las clases virtuales hemos salvado otro 10%, que sumado al 70% del que usted hablaba anteriormente, nos garantiza los aprendizajes esenciales para este año escolar.

¡Esta crisis mundial es también aprendizaje de vida! Nuestros estudiantes nunca habían recibido conocimientos tan significativos como los que se derivan de un estado de emergencia. Ya saben lo que es un decreto presidencial y un toque de queda. Reconocen el papel del Congreso Nacional para las labores legislativas y los permisos que debe aportar al Presidente de la República en casos de Estados de Excepción.

Han aprendido geografía al oir las noticias sobre China, Italia, España, Estados Unidos, sobre nuestras provincias y sus demarcaciones, acerca de porcentajes y graficos matemáticos sobre enfermos recuperados y muertos. Han trabajado compresión lectora y redacción de textos diversos analizando el contexto histórico que tan duramente han tenido que vivir. Reforzaron sus conocimientos de biología al tener que enterarse qué es un virus y cómo se comporta en el cuerpo humano, medidas de higiene, síntomas de la enfermedad, medidas preventivas, complicaciones y usos de fármacos. Adquirieron en base a la dura y triste experiencia de estos días, valores como la solidaridad y el respeto a la autoridad, el sentido de responsabilidad al tener que hacer sus trabajos solos en casa. Han aprendido el valor de la escuela como institución formadora del pensamiento, el afecto a sus maestros, el compañerismo y el amor a investigar sobre hechos sociales que afectan a toda la comunidad internacional.

Es hora de que veamos que clases, conocimientos y competencias no solo se obtienen en un aula, con borrador, pizarra, textos y pupitres. La escuela es vida cotidiana y este acontecimiento global ha venido a ser un reencuentro con el deseo de saber más de hechos historicos semejantes a este y cómo se enfrentaron. Hemos tocado lo filosófico y lo ético con los dilemas morales de dejar morir a los viejos para salvar a los jóvenes.

Hemos recorrido la vida misma para no dejarnos alcanzar por la enfermedad ni la muerte y nosotros maestros, padres y autoridades somos los llamados a validar todo el haber logrado en algo más de un mes, dada la contundencia de este fenómeno social que es una pandemia para todas las áreas del saber en la humanidad.

Zanjemos las burocracias y levantemos las banderas de la sensatez, la prevención y el amor a nuestra población estudiantil y magisterial y cumplamos con el ejemplo humanístico de una carrera como la docente, que protege a sus discípulos como a la propia vida, porque ellos son las ramas que llenarán de flores y frutos los caminos del futuro.

Todo es enseñanza, todo es aprendizaje. Esta conyuntura mundial ha sido un curso intensivo de saberes, como nunca se había vivido. Salvemos a nuestros estudiantes de enfermar o morir dando por finalizado el presente año escolar.

Rosanna Salazar