Feria del Libro 2022 un viaje al pasado, “sin ton ni son”
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Por:
- Carlos Lara,
- Redacción Desde la Fuente,
Feria del Libro 2022 un viaje al pasado, “sin ton ni son”
Autor Carlos Lara
Reflexión V
La Feria del Libro inicio en la República Dominicana en el año 1951, en el parque Colón, no fue hasta el 1973 cuando tiene lugar oficialmente la I Feria Nacional del Libro, en su nueva etapa; en donde su primera sede fue la Biblioteca Nacional.
La feria del libro es un evento cultural de una importancia vital para la nueva generación y constituye un punto de encuentro entre la oferta (prestadores de productos editoriales) y la demanda (lectores-compradores).
¿Por qué la feria del libro ha perdido importancia?
Este encuentro cultural que a pesar de las dificultades a logrado mantenerse de pie, debería ser un acontecimiento significativo y de interés para los jóvenes o como se le denomina en la actualidad «nativos digitales».
La feria del libre tenía dos años sin poder ser expuesta producto a la pandemia del Covid-19, y lo mínimo que se esperaba por parte de las autoridades encargadas de su montaje era un acontecimiento a la altura de su nombre y por supuesto acorde a la nueva realidad en que vivimos con la digitalización de los contenidos.
Lo visto este año con el montaje de la feria del libro, solo puede recibir un calificativo, «ridículo», de hecho La Academia Dominicana de la Historia, externó su descontento por escrito a la Ministra de Cultura, Milagros Germán, por la mala organización en la XXIV Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2022, que se celebra en la Ciudad Colonial.
La Feria del Libro debería ser un espacio para la lectura, la cultura y la educación y estar representada por talentos culturales de los barrios, provincias y municipios del país, en donde la tecnología juegue un papel estelar y atrape a los jóvenes que representan nuestra cultura, por ejemplo en la música urbana, pintura, folklor, entre otros en cada exposición al público.
Esta fiesta de la cultura no puede continuar mostrando un esquema obsoleto viejo que en nada se identifica con la sociedad actual. Las autoridades no han comprendido que los tiempos cambiaron y que acompañar a la juventud de hoy con su estilo, diferencias, carisma dinamismo contribuirá a exportar nuestra marca país de una forma fácil, simple y productiva.
El país merece una Feria del Libro en donde la Función Cultural y Social tenga un rol protagónico, además que la juventud desarrolle sus capacidades intelectuales y sean puesta al servicio de la sociedad misma, por ejemplo el país cuenta con muchos jóvenes escritores, identifiquémosle apoyémoslo y hagámoslo parte de este evento tan importe. ¿Es tan difícil?
Necesitamos una Feria del Libro con una función formadora, que el visitante al llegar e interactuar con lo expuesto en la actividad reciban la formación que cambie su forma de pensar y los impulse a ser mejores ciudadanos.
Es lamentable ver una vez más una Feria del Libro pasar “sin ton ni son”, en donde los visitantes, más que participar en una fiesta de la cultura, se observan interesados en recrearse, priorizando un selfi o subir una foto en las redes sociales por la falta de contenidos.
Si evaluamos la Feria del Libro 2022, organizada por el Ministerio de Cultura y la colaboración de otras instituciones, lamentablemente, en una escala de 0-10, su puntuación sería un «Uno» ósea ¡reprobada!, una vez más la anterior vocera de la presidencia, Milagros Germán mostró su incapacidad, ahora en la organización de un evento que debió ser; dinámico, educador, entretenido, moderno, tecnológico, y no frío, triste y poco atractivo.

Esperamos que en los próximos años, aparezca mentes innovadoras y creativas que adapten “La Feria del Libro” a los nuevos tiempos y descontinúen la práctica de hacer lo mismo años tras años.

Periodista, especialista en comunicación estratégica, relaciones públicas (RR.PP) para la educación y redes sociales.

