«No, la culpa no es de los maestros y maestras»

    Por:
  • Carlos Lara,
  • Redacción Desde la Fuente,

«No, la culpa no es de los maestros y maestras»

Carlos Lara
Reflexión IX

La situación que vive la República Dominicana con la delincuencia y los antivalores han escalado peligrosamente hacia uno de los ejes primordial de la nación; ¡El sistema educativo!

Sí, peligrosa la situación, es que la escuela es un lugar de formación en valores, moral y buenas costumbres, donde se moldean los hombres y mujeres de la nueva generación.

No, esta situación de antivalores y delincuencia no es culpa de los profesores, cómo han querido insinuar algunos sectores, ante esta problemática debemos citar dos culpables directos, el primero; son las familias, padres, madres y tutores que han perdido el rumbo de la crianza de sus hijos en valores y respeto hacia el prójimo.

Hoy en día los niños y niñas se crían solos a merced de un teléfono celular en una sociedad cada día más difícil, debido a la influencia de otras culturas que han provocado una descomposición moral, la cual se está manifiesta en los centros educativos a nivel nacional.

El segundo culpable es el Ministerio de Educación que no ha podido implementar un plan de comunicación efectiva y proyectos de vida junto a los maestros, alumnos, padres y tutores tendentes a contrarrestar los antivalores y la delincuencia en las escuelas a pesar de contar con una Dirección de Orientación y Psicología, técnicos regionales y distritales que deberían trabajan de la mano con los profesionales de la conducta asignados a los centros educativos.

Reiteramos «No, los maestros y maestras no son los culpables de lo que está pasando en las escuelas».

Hoy en día vemos como los estudiantes irrespetan a sus profesores con el mayor descaro, amparados en ordenanzas que estimulan la desobediencia y la mala conducta, ya que no existen régimen de consecuencias contundentes que impida que un estudiante malcriado, indeseable, irrespetuoso reciba el castigo adecuado y acorde a su falta.

En los últimos días, el sistema educativo ha sido escenario de enfrentamientos entre bandas integradas por los estudiantes, como fue el caso de un centro educativo en la provincia La Altagracia.

Uno de los casos más recientes fue el del alumno de 16 años que agredió a la directora de la Escuela Básica Raúl Kairo V, de la comunidad de Guaymate, La Romana, al cual se le conoció medida de coerción por el hecho.

La situación en los centros educativos es crítica; la delincuencia y los antivalores han penetrado a tal extremo que hace apenas días tres alumnas cargaron un vídeo en las redes sociales semi desnudas realizando movimientos eróticos típicos de un centro de prostitución.

Y como si se tratara de una línea programática, provocativa y desafiante de los estudiantes hacia los maestros y autoridades educativas, este viernes estudiantes del Liceo Yrma Alejandrina Sánchez Bidó en Villa Riva en la provincia Duarte fueron captados desprendiendo hojas de sus cuadernos en las calles con motivo a la conclusión del año escolar, una acción propia de los cuadrúpedos.

Definitivamente, necesitamos todos unidos hacer un alto a lo que está pasando en las escuelas, ya está bueno de inconductas y falta de respeto a la educación, maestros y el propio sistema educativo.

El presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) profesor Eduardo Hidalgo, planteó la implementación de una estrategia que erradique los antivalores y la violencia que se genera en las escuelas y son virales a través de las redes sociales. Hidalgo además dijo que la ADP estaba en la disposición de trabajar con la comunidad educativa para prevenir las acciones repetitivas, así como la violencia generada en las escuelas públicas del país.

Aplaudimos esta disposición del profesor Hidalgo y es lo correcto, el esfuerzo debe ser mancomunado, constante y persistente; esto tiene que parar, el líder magisterial también aclaró que este no es momento para buscar culpables, sin embargo, señaló qué toda esa cultura foránea que se ve por los medios de comunicación y las diferentes plataformas digitales, contribuye de alguna manera repetir esas conductas violentas y antivalores” por parte de los alumnos en las escuelas.

El objetivo de esta reflexión es que debe quedar claro que los maestros y maestras no son los culpables de lo que está pasando en los centros educativos con esta problemática de antivalores y delincuencia, al contrario, ellos son víctimas de una desgracia que arropa a todo el pueblo dominicano.

Estos héroes de la educación se dedican con amor, pasión, y esmero, luchan día a día, no solo con las inconductas de los alumnos, sino también con un sistema educativo que en los últimos dos años les ha declarado una guerra feroz y tenaz simplemente por reclamar una vida digna y por lo justo.

«No, la culpa no es de los maestros y maestras»

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