jue. Ago 5th, 2021

Prof. Juan Valdez: «Presión para reapertura de las escuelas es preocupante»


    Por:
  • Carlos Lara
  • (Periodista)
  • Redacción Desde la Fuente

Prof. Juan Valdez: «Presión para reapertura de las escuelas es preocupante»

Autor: Prof. Juan Valdez, Director Ejecutivo del Observatorio Educativo de DR-TESOL

Es muy preocupante y desorientador, la presión que actualmente ejercen algunos grupos empresariales al Ministerio de Educación, exigiendo la urgente reapertura de las escuelas, enfocándose únicamente en las perspectivas de una parte del sector privado de la educación y en una alegada preocupación por la competitividad del país. Aunque estos grupos empresariales ahora abogan por la reapertura de las escuelas, ellos han sido parte de las decisiones que se han tomado a la fecha, en términos de los gastos y las acciones en las que ha incurrido el Estado Dominicano, para implementar el sistema de educación a distancia que actualmente tenemos. Súbitamente, estas acciones empresariales ahora insisten en que volver de inmediato a la escuela presencial es un tema de calidad del aprendizaje, lo cual justifican basándose en supuestas investigaciones internacionales, pero obviando la realidad social y escolar local.  De todo lo anterior, lo más alarmante es toda la desinformación, los intereses unilaterales y los mitos educativos y sobre la salud, en los que se basan estas solicitudes.

Con relación al tema de la calidad de la educación a distancia y el evidente efecto psicológico y fisiológico que ausentarse de la escuela está teniendo en nuestros niños, niñas y adolescentes, se debe también ponderar que, por otro lado, la vuelta a la escuela presencial en estos precisos momentos y en las condiciones de infraestructura física que mantiene la mayoría de los centros educativos del país, implicaría, poner en situación de mayor riesgo la vida misma de nuestros estudiantes y docentes. En tal sentido, a pesar de las desafortunadas circunstancias que ahora atraviesan nuestros estudiantes, estas podrían aprovecharse como una experiencia muy significativa de aprendizaje y de desarrollo de competencias blandas para la vida, lo cual tendría mucho más impacto en su futuro, que el contenido de muchas asignaturas formales del sistema educativo tradicional.

En este tenor, los empresarios que abogan por el urgente regreso a clases presenciales, basándose en una supuesta preocupación por la calidad de los aprendizajes, evidentemente mantienen una visión educativa del siglo XVIII, que concibe a la escuela con una mentalidad industrial, en la cual los estudiantes y docentes son considerados como artículos de una línea de producción, que no debe parar. Obviamente, estas acciones empresariales también desconocen a profundidad los principios esenciales del enfoque de educación basado en el desarrollo de competencias, ya que las situaciones de la vida real, como las que actualmente atraviesan nuestros estudiantes, también pueden aprovecharse como escenarios de transferencia y desarrollo de los aprendizajes, si se manejan adecuadamente, que es realmente el tema que debería estar en el debate educativo actualmente. El punto es que la educación no es sólo un tema de matemáticas, ciencias, lenguaje y economía, sino, que preservar la vida y educar para la vida, debe siempre ser la prioridad de las autoridades de educación de la República Dominicana.  

Algunas consideraciones técnicas, sobre la factibilidad o no, de volver a la escuela presencial o híbrida en estos precisos momentos

Todos desearíamos poder volver a la escuela mañana mismo, sin embargo, nuestro análisis sobre las opciones a considerar, debe basarse en consideraciones técnicas verídicas y documentadas, a nivel local y regional. En tal sentido, al revisar la Nota Técnica No. IDB-TN-02075, realizada en el pasado mes de diciembre, por la División de Educación del Banco Interamericano de Desarrollo, titulada “Reabrir las escuelas en América Latina y el Caribe”, se pueden considerar objetivamente las posibilidades, restricciones y necesidades que enfrentan los países de la región, durante el proceso del regreso a las clases presenciales, considerando las cinco dimensiones que presentamos a continuación:

(i) Escuelas Seguras (infraestructura escolar, acceso al agua y saneamiento)

La presente gestión del Ministerio de Educación ha recibido hace apenas 6 meses, la responsabilidad de un sistema educativo en el cual la mayoría de las escuelas públicas no cuenta con las condiciones de tamaño de aulas, que permita el cumplimiento de los protocolos de distanciamiento físico, para un regreso presencial a clases de toda la matrícula de estudiantes. En términos de la capacidad de ofrecer condiciones básicas de saneamiento e higiene, aproximadamente uno de cada tres centros educativos no tiene suficientes baños o estos están en estado deficiente. Asimismo, el 30% de los centros carece de inodoros y lavamanos suficientes o los que tienen, están en estado deficiente; el 63% de los centros educativos no cuenta propiamente con un salón de profesores, lo cual es un espacio indispensable, para proteger a la población escolar más propensa a contraer el virus del COVID-19. Una importante proporción de los centros educativos del país nunca o casi nunca tiene agua de la llave en los baños, la cocina y el área de limpieza, constituyéndose esto en un serio riesgo para la salud y el bienestar de los estudiantes y personal del centro. Por lo tanto, lo que sí es urgente, es enfocarse primeramente en mejorar el estado actual de la infraestructura escolar y en formar a los equipos docentes y administrativos de los centros educativos, sobre los protocolos a ejecutar, una vez se hayan creado las condiciones básicas de saneamiento e higiene necesarias y se cuente con la validación del Ministerio de Salud Pública, para un eventual retorno a la escuela.

(ii) Recursos Humanos (directores y docentes)

Las dificultades para regresar a clases presenciales de muchos docentes y la implementación de modelos híbridos definitivamente van a requerir incorporar nuevos docentes. Actualmente, existe una escasez de profesores por distintas áreas académicas, estimado en más de diez mil docentes, sobre todo en preescolar, primaria, lenguas extranjeras, Artes y TICS. Por lo tanto, antes de decidir sobre el regreso a clases presenciales, el ministerio de educación requiere de una cuidadosa planificación de la demanda y oferta de docentes.

(iii) Acceso a TIC, Electricidad y Conectividad

Al pensar en un eventual retorno a la modalidad presencial o semipresencial, debe tomarse en cuenta que el acceso a la conectividad y a los recursos tecnológicos en los hogares y en las escuelas es muy deficiente, más del 68% de las niñas y niños en edad escolar vive en hogares que no tienen conexión a Internet; mientras que el acceso masivo a internet en las aulas escolares, es muy limitado. Igualmente, las deficiencias en la provisión de electricidad a las escuelas son ampliamente conocidas. De hecho, más del 30% de las escuelas a las que sí llega electricidad en horario escolar, no cuenta con enchufes e iluminación funcional. Por lo tanto, en términos de calidad educativa, debe considerarse que esto representa un enorme desafío para la calidad pedagógica, especialmente en zonas rurales.

(iv) Financiamiento de la educación

La recuperación del sector educativo requerirá del uso cauteloso de los recursos financieros adicionales que se han asignado al Ministerio de Educación, así como mejorar su distribución. Las enormes desigualdades para un eventual regreso presencial a clases, ponen en foco la necesidad de incorporar criterios de equidad y de priorización de poblaciones vulnerables. En este sentido, el financiamiento de la educación, así como una asignación de recursos equitativa y eficiente son claves, para garantizar el derecho a una educación de calidad para todos.

(v) Información y Planificación

Para considerar la vuelta a clases presenciales efectivamente, el Ministerio de Educación requiere sistemas de información para la gestión educativa robustos que permitan planificar, formular y administrar sus estrategias y protocolos. El estado dominicano tiene la urgente necesidad y la responsabilidad de planificar y definir acciones prioritarias, más allá de las presiones e intereses de grupos empresariales, para poder garantizar la seguridad de las operaciones escolares y priorizar la atención educativa a las poblaciones más vulnerables.

En conclusión, las respuestas educativas ante la Pandemia del COVID-19 no deben ser guiadas por intereses empresariales, ni por las perspectivas sesgadas de algunos centros educativos privados, sino que deben estar basadas en los principios fundamentales de la ciencia, la inclusión, la equidad y la no discriminación; pero, sobre todo, en lo prioritario que debe ser para el Estado Dominicano preservar las vidas de los más de 2.3 millones de estudiantes y docentes del sistema escolar público, ya que no se educa para la escuela, sino, para la vida.