La monarquía: “Un modelo obsoleto y excluyente”

    Por:
  • Carlos Lara,
  • Redacción Desde la Fuente,

La monarquía: “Un modelo obsoleto y excluyente”

Por Carlos Lara
Reflexión XXXIV

El 5 de mayo de 1789 ocurrió en el mundo uno de los acontecimientos más importantes de la humanidad. “La Revolución francesa”. Un proceso revolucionario que acabó con el antiguo régimen y consagró la libertad y la igualdad ante la ley, bases del actual Estado de derecho, iniciando así la Edad Contemporánea.

Este relevante proceso surgió ante el abuso, la desigualdad, el deseo de libertad de la ciudadanía en Francia, cansada y hastiada de vivir en la miseria. ¿Para qué servían en el mundo reyes voraces, ambiciosos?, mismos que disfrutaban de todos los privilegios posibles ante los ojos de la mayoría.

La Revolución Francesa devolvió al pueblo el poder soberano e hizo posible el reconocimiento de los derechos fundamentales de todos los franceses, un hecho que no solo marcó a esta sociedad sino también a todo el mundo.

Ellos con su valentía y deseo de acabar con la irracionalidad y el absurdo de rendirle tributos a un hombre o familias que dicen merecer todos esos privilegios por mandato de un Dios, convirtiendo este modelo de gobierno en una de las mentiras más grandes patentadas en el mundo. ¿Y quién les dijo a ellos que los pobres no son hijos de Dios y ellos sì?

Este sistema excluyente está condenado a desaparecer en poco tiempo, simple, los jóvenes de hoy no aceptan tales reyes, no les importa, no lo comparten y mucho menos lo respetan.

En la actualidad, la Revolución Francesa unida a otros hechos de igual importancia son considerados por la mayoría de los historiadores el acontecimiento sociopolítico que más ha impactado el pensamiento del mundo.

Es importante recordar que algunas de las causas que dieron origen a la Revolución Francesa se encuentran hoy día en la mayoría de los países pobres y República Dominicana no es la excepción, por ejemplo la pobreza extrema, la desigualdad bajo el amparo del poder y los gobiernos que se confabulan con los sectores políticos y empresariales para convertir a lo que hoy llamamos clase media en pobres y los pobres en extremadamente pobres, esto unido a otros males como la falta de libertades individuales, dieron origen a esta gesta.

Esta reflexión procura plasmar en el lector que rendir pleitesía a este sistema decadente, obsoleto, desigual y denigrante ante la sociedad, es un error. Copiemos el ejemplo de países como los Estados Unidos que no se prestan para glorificar o endiosar reinado alguno, sus ciudadanos y el propio presidente de la nación, tienen consciencia de que en los países donde todavía existen tal estupidez llamados reyes y reina no se respeta la dignidad humana.

Precisar que muchos expertos e historiadores han sustentado que la Revolución Francesa sirvió de inspiración para la Independencia de América Latina.

Recordemos a Martin Luther King, él decía: “Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas”.

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